"El día que me traigan una prueba contra el obispo Barros, ahí voy a hablar. No hay una sola prueba en contra. Todo es calumnia. ¿Está claro?", planteó Francisco ante las consultas de los periodistas chilenos sobre las denuncias que pesan contra el obispo de Osorno, Juan Barros. 

La declaración fue hecha antes de que el Sumo Pontífice celebrara misa ante miles de personas en Campus Lobito, al sur Iquique en el extremo norte de Chile.

 

Barros, que fue designado por Francisco al frente de la diócesis de Osorno en 2015, es acusado de haber encubierto a Fernando Karadima, carismático sacerdote de una diócesis de clase alta de Santiago, que fue condenado en 2011 y suspendido de por vida por ser hallado culpable de abusos sexuales.