Una joven mujer, Oneal Ron Morris- conocida como "La Duquesa"-  se hacía pasar por médica y tenía en el sur de Florida- en Estados Unidos- un "consultorio" de cirugía plástica en un sótano. 

Finalmente la justicia de ese Estado decidió que Ron Morris deba cumplir una pena de 10 años en prisión por inyectar a sus pacientes con una mezcla de cemento y pegamento Super Glue para aumentar las nalgas. Además provocó el homicidio involuntario de una paciente que murió en 2012 tras pasar por su "gabinete médico". 

La víctima, Shatarka Nuby, había recibido entre 2007 y 2010 diez inyecciones de Ron Morris y falleció tras un fallo respiratorio causado por movimientos de silicona  que se desplazaron por su cuerpo.  En la sesión de la sentencia, la madre de Nuby acusó a Ron Morris de la “muerte inhumana” de su hija.

 

 

La culpable negó su responsabilidad y aseguró “He sido juzgada por los medios”. Incluso ella misma se inyectaba sustancias como puede observarse en su cuerpo totalmente deformado. El abogado de Ron Morris sostuvo que se trata de una condena injusta porque, según él, los pacientes sabían que ella no tenía licencia

Los casos de muertes, complicaciones y malformaciones por inyecciones indebidas de personas sin licencia médica se han ido multiplicando en los últimos años aunque no existe un registro exacto ante el tabú de ciertas "cirugías estéticas" que en realidad no son tales.