El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, reconoció que el coronavirus “es un enemigo que subestimamos desde el primer día” y anunció que le pedirá más ayuda al presidente Donald Trump, cuando el sistema de salud neuyorquino y las morgues se encuentran colapsadas.

Este lunes, la cifra de muertos en Estados Unidos superó los 10.000, el 30 por ciento de los cuales se produjeron ya en Nueva York, por lo que Cuomo resolvió hoy elevar de 500 y 1.000 dólares las multas a quienes violen las reglas del distanciamiento social y confinamiento.

“Nueva York permanecerá en pausa hasta el 29 de abril", indicó el gobernador, señalando que "las escuelas no son una necesidad esencial por lo que permanecerán cerradas. Hoy nuestra principal preocupación es la salud pública”, argumentó.

Las perspectivas en tierra norteamericana no son buenas; mucho menos en Nueva York. Por esa razón Cuomo aseguró este lunes que necesita aumentar entre 55.000 y 110.000 el número de camas hospitalarias para atender el aumento de casos y la consecuente demanda.