El gobierno de Tabaré Vázquez firmó en 2019 un decreto que reguló la comercialización en el territorio nacional del cemento portland estructural con el fin de "garantizar" las exigencias esenciales de calidad y seguridad del producto usado en el país.

Tal publica Montevideo.com, la reglamentación establecía la obligación de que los cementos que se venden en el país cuenten con un certificado de comercialización a efectos de ser librados al consumo. Así, exigía a las empresas a individualizar en sus remitos o facturas el número de certificado de comercialización y también a rotular y marcar el cemento con la información del fabricante.

Además, entre esta información debía figurar con claridad la fecha de vencimiento, que no podía ser superior a los 90 días a contar de su despacho de la planta de producción. Y a su vez establecía sanciones para las empresas que incumplieran con este decreto.

Ahora

En mayo del año pasado, la Dirección Nacional de Industrias recibió varias denuncias por incumplimiento contra dos de las empresas que comercializan cemento en Uruguay: Charrúa (conocida por ser propiedad de los deportistas Diego Lugano y Diego Godín) y Dook S.A. La primera trae su cemento desde Turquía y la segunda desde Brasil.

El incumplimiento del decreto había sido criticado por la Federación Ancap el Sindicato de funcionarios de ANCAP (Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland), que sí tramitó el certificado correspondiente que exigía la normativa.

El expresidente de Fancap Minas, Martín Villamil, señaló entonces que el cemento viene "sin control" de Turquía y con "una rebaja impositiva que hace que pueda competir a mejor precio con los cementos nacionales".

La empresa Charrúa argumentó que no habían recibido todas las notificaciones correspondientes y que tras enterarse del incuplimiento hacían gestiones en la Dirección de Industrias.
 

Armando Castaingdebat Ramirez on Twitter

 

Nueve meses después de realizadas las denuncias (que siguen a estudio de Jurídica), Charrúa sigue sin certificar su cemento, a diferencia de las otras tres empresas que comercializan cemento portland (entre ellas, Ancap).

¿Por qué? Tal explican desde Uruguay, un decreto firmado por la administración del partido Nacional a fines de enero modificó el del gobierno anterior, cambiando algunas exigencias para el producto. Según el nuevo texto, firmado por el presidente Luis Lacalle Pou, "se identificó que los plazos definidos en el Reglamento Técnico para el vencimiento del producto que se reglamenta pueden representar dificultades en las operaciones de comercio actuales".

Por lo tanto, amplió de 90 a 150 días la fecha de vencimiento del producto a contar de su despacho desde la planta de producción. "A solicitud del responsable de comercialización, podrá solicitarse en cualquier momento el ensayo total de un lote específico para verificar o confirmar el cumplimiento de las especificaciones establecidas en el artículo", agrega.

Federación ANCAP on Twitter

 

En tanto, Fancap asegura que las "dificultades en las operaciones de comercio actuales" a las que alude al Gobierno en su decreto solo pueden referirse a Charrúa, que importa desde un lugar lejano como Turquía, y pide saber en qué criterios técnicos se basó Presidencia para flexibilizar las exigencias, algo que a su juicio puede afectar el control de calidad del producto.

Gerardo Rodríguez, presidente de Fancap, dijo a Montevideo Portal que se trata de "un decreto hecho a la medida de Charrúa, la empresa de Godín y Lugano".

Y concluyó, en relación al encuentro que Diego Godín mantuvo con el presidente en la Torre Ejecutiva en setiembre de 2020: "No se explica más que por un tema de favorecer a una empresa. Pensamos que atrás de esto debe haber mucho más. En la reunión de Godín con el presidente debió haber también otras cuestiones".