Atentaron contra la vida del primer ministro de la Autoridad Palestina, Rami Hamdallah, en la Franja de Gaza, donde se hallaba de visita cuando transitaba por la zona de conflicto controlada por el movimiento islámico Hamas.  

Tanto Hamdallah como el influyente jefe de la inteligencia palestina, Majid Faraj, salieron indemnes aunque se registraron siete heridos producto de la explosión.

 

 

Al mismo tiempo que tenía lugar la explosión, el convoy en el que se hallaba Hamdallah también fue blanco de disparos, según informaron autoridades palestinas. 

 

Rami Hamdallah había acudido a Gaza para la inauguración de una fábrica de tratamiento de aguas, y tras el atentado decidió acortar su visita y renunciar a otros encuentros previstos en el programa. Además aseguró que se trató de un "atentado cobarde" y responsabilizó de ello al movimiento islamista Hamas.