"Es una vergüenza que maten a nuestros padres y madres, y no los podamos ver más", exclamó la pequeña Zianna Oliphant para referirse a los casos de gatillo fácil  racista que van multiplicándose en Estados Unidos de manera alarmante. 

 

La niña participó el pasado lunes de una reunión en la sede de la alcaldía de Charlotte, en Carolina del Norte, donde justamente la policía asesinó a un hombre negro que estaba desarmado.

Zianna habló espontáneamente sin haber preparado un discurso, según aseguró su madre, Precious Oliphant y conmocionó a todos  al hablar con emoción y dureza sobre lo que está ocurriendo con los negros en Estados Unidos. 

 

 

 

"Vine hoy para decirles cómo me siento. Y siento que somos tratados diferente", planteó Zianna y señaló: "Somos personas de raza negra y no deberíamos sentirnos así". "Es una vergüenza que maten a nuestros padres y madres, y no los podamos ver más. Es una pena que tengamos que ir a sus tumbas", agregó después de quebrarse y que el público la instara a seguir. 

"Todo lo que queremos es tener los mismos derechos y queremos ser tratados de la misma manera que otras personas", exclamó la pequeña que no pide otra cosa que igualdad en pleno siglo XXI. 

 

Fuente: BBC