Con un discurso radicalizado y que muchos no dudan en tildar de estar a "la derecha de la derecha", el abogado conservador José Antonio Kast (Santiago, 1966) pretende ganar terreno en la política trasandina en las próximas elecciones presidenciales del domingo 19 de noviembre. 

Kast busca diferenciarse notoriamente del actual gobierno de Michelle Bachelet y aseguró en más de una oportunidad que si el dictador Augusto Pinochet "estuviera vivo votaría por mí".

"Separando todo el tema de los derechos humanos, el Gobierno de Pinochet para el desarrollo del país fue mejor que el de Sebastián Piñera [2010-2014]", planteó Kast un exmilitante del partido Unión Demócrata Independiente (UDI), una de las formaciones con mayor peso de la oposición.

Kast se disputa con Sebastián Piñera al electorado más conservador y busca obtener el próximo período de gobierno que va de 2018 al 2022.

El polémico letrado admite que, entre los ochos aspirantes, él es el que "más reconoce y menos complejos tiene hoy con el Gobierno de Pinochet". También señaló que defendía "con orgullo" la obra de la dictadura y se comprometió a indultar "a todos aquellos que injusta o inhumanamente están presos".

Casado y con nueve hijos, el candidato independiente está en total desacuerdo con el aborto, en todas sus expresiones, en especial después del reciente proyecto de Bachelet - aprobado por la justicia- de despenalizarlo por tres causales. 

En plena campaña, Kast apostó por una foto que lo mostraba junto a una activista estadounidense que sostenía un cartel: "Concebida en violación. Amo mi vida".

 

En un reciente debate televisivo, defendió el método natural de anticoncepción: "Es gratis". Aunque el Estado chileno es laico desde 1925, el postulante a La Moneda propuso en su programa de Gobierno que en todas las escuelas públicas haya un profesor de religión.  "A los chilenos les hace falta Dios y el Estado debe promover la religión en colegios", planteó. 

"Que los delincuentes no se metan conmigo ni con mi familia. Si entran a mi casa, voy a disparar", señaló el diputado con respecto a la posibilidad de ampliar la tenencia y portación de armas. Además no dudó en estigmatizar a los inmigrantes y destacó que la prioridad son los chilenos.

 

 

También propuso el cierre de la frontera con Bolivia para controlar el narcotráfico y el ministro boliviano de Gobierno, Carlos Romero, le respondió pidiéndole un examen de uso de drogas. El chileno no guardó silencio ante la interpelación: "Ya me hice mi examen de pelo y estoy esperando el de él y el de su presidente", señaló en referencia al mandatario Evo Morales.

Aunque no es imposible que Sebastián Piñera gane en primera vuelta el próximo domingo, la presencia de Kast lo obligó a radicalizarse para no perder votantes.  Todo indica que habrá un balotaje el 17 de diciembre.