El presidente interino, que permanecerá en principio seis meses en el cargo mientras el Senado juzga a la suspendida mandataria Dilma Rousseff, realizó ayer su primera reunión de Gabinete.

 

“Tenemos poco tiempo. Pero nos esforzaremos por implementar las reformas que Brasil necesita’’, dijo Temer, del partido de centro derecha Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), al asumir el jueves la presidencia en el Palacio de Planalto, sede del Ejecutivo.

 

Al término del encuentro fueron informados los lineamientos que pautarán la política económica de la nueva gestión, aunque no anunciaron medidas concretas.

 

El gobierno del presidente interino de Brasil, Michel Temer, que asumió ayer tras la suspension de Dilma Rousseff, ya presentó las primeras medidas de ajuste.

 

 

El nuevo Gobierno de Brasil recortará 4.000 empleos públicos

 

 

 

Además del recorte de gastos, que incluye un estricto control de las cuentas públicas, el equipo de Temer no descarta la reactivación de algunos impuestos con el fin de aumentar los ingresos y equilibrar el presupuesto nacional.

 

 

 

El nuevo ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, anunció que se encararán reformas laborales y jubilatorias mientras que el ministro de Planificación, Romero Jucá, habló de suprimir 4.000 empleos públicos.

 

"La meta es que, para el 31 de diciembre de este año, tengamos 4.000 cargos públicos menos de los que teníamos el 1 de enero", declaró Jucá, tras la primera reunión del nuevo Gabinete.

 

Rousseff, que estará suspendida hasta 180 días, prometió combatir su destitución, a la que calificó de "golpe'' encabezado por una elite social y económica. Pero si dos tercios de los 81 senadores la declaran culpable, Temer continuará en la presidencia hasta el final del mandato, en diciembre de 2018.