Ecuador elige en elecciones al sucesor del actual presidente, Rafael Correa, en comicios que se desarrollan con normalidad. En este marco, 12,8 millones de ecuatorianos se definen entre la continuidad de un modelo socialista, o un giro a la derecha, tendencia que se impone en la región.

Así lo señaló Correa, quien en declaraciones a la prensa dijo que "lo que está en juego son dos visiones de la sociedad, dos visiones del desarrollo, dos visiones de Estado".

Son ocho los candidatos que compiten para suceder a Correa, quien deja la presidencia de Ecuador tras diez años en el poder.

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Entre los aspirantes hay cuatro favoritos: Lenin Moreno, el candidato oficialista respaldado por Alianza Pais (AP), el movimiento fundado por Correa en 2006; el ultraconservador Guillermo Lasso, auspiciado por el movimiento Creando Oportunidades (CREO); Cynthia Viteri, la única mujer en contienda, del Partido Socialcristiano (PSC), así como el militar en retiro y ex alcalde de Quito Paco Moncayo, de tendencia socialdemócrata.

Junto a ellos están Dalo Bucaram del partido político cristiano Fuerza Ecuador (FE), Iván Espinel del centrista Movimiento Fuerza Compromiso Social, el ex canciller Patricio Zuquilanda del Partido Sociedad Patriótica y el ex fiscal Washington Pesantez de la agrupación Unión Ecuatoriana. El ganador gobernará cuatro años.

Las encuestas, cuya difusión en Ecuador está prohibida desde el 10 de febrero, daban como puntero a Moreno con una preferencia del 38 por ciento, seguido por Lasso, con 28 por ciento. Les seguían Viteri, con 26 por ciento, y Moncayo, con 14 por ciento.

Estas elecciones son históricas porque los ecuatorianos también participarán en una consulta popular en la que decidirán sí quieren o no que los funcionarios públicos tengan cuentas y empresas en paraísos fiscales.

Para estas elecciones fueron dispuestos cerca de 1.800 Recintos de Transmisión y Procesamiento de Actas de Resultados (RTPA)