La ciudad turística de Miami Beach, en el estado de Florida, suele ser constantemente visitada por miles de turistas locales y de diversas partes del globo. Un dato que no pasa desapercibido para la seguridad nacional estadounidense y para las autoridades que ordenaron colocar barreras de hormigón para impedir el posible acceso de vehículos a sectores peatonales. 

Según datos compartidos por el gobernador Rick Scott, el estado de la Florida recibió 112.8 millones de turistas en 2016 y sumó un total de 15 millones de personas en promedio, solo en la zona costera. 

Las barreras fueron colocadas en los principales accesos peatonales a paseos turísticos como Lincoln Road y Española Way, y así prevenir un posible atropello masivo. 

 

 

Se espera que otras ciudades turísticas alrededor de los Estados Unidos se sumen a la medida preventiva.  Manhattan fue la precursora en instalar- a sólo días del atentado en Las Ramblas de Barcelona- barreras en la zona de Times Square a pedido del alcalde Bill de Blasio.