La clausura de un comercio en Ciudad del Este, en Paraguay, tuvo lugar después de que la alcaldesa des ese municipio señalara que despachar estas muñecas "con características diferentes" constituye una actividad peligrosa.

Y que resulta "nociva" para los niños y "entorpecerá" su educación. En concreto, el texto detalla que este tipo de muñeca "representa un grave riesgo" para el "desarrollo armónico e integral" de los menores, tal como "establece el Código de la Niñez y la Adolescencia", ya que "el contacto con tales objetos" provoca "alteración, afectación o daño en su percepción natural de la sexualidad humana, lo cual constituye abuso infantil".

 

 

El ministro de la Niñez y la Adolescencia de Paraguay, Ricardo González, explicó que en ese país no existe ningún tipo de regulación respecto a qué juguetes se pueden vender, aunque recordó que "la Municipalidad tiene potestad formal para habilitar o clausurar locales".

González opinó que "es una postura personal de la intendenta, que es respetable" y añadió que el Código de la Niñez y la Adolescencia "habla de que el Estado debe elaborar instrumentos para regular la enseñanza de la salud sexual y reproductiva".

Recientemente en Paraguay se dio un intenso debate después de que el Ministro de Educación prometió “quemar los libros” sobre “ideología de género”.