"Yo tengo 47 años, uno tiene historia. Y sí: he participado de varios tríos sexuales. ¿Cuál es el problema?", sorprendió el mediático economista.

"Te diría que en el 90 por ciento de las veces fue dos mujeres conmigo", le respondió a Andy cuando le preguntó sobre la composición de los tríos.

Entonces, Milei dio su tip número 1: "Hay varias técnicas para elegir. El error más grave que podés cometer es que la mujer con la que vas a participar no elija a la contraparte".

Ante la mirada del resto de la mesa, retrucó: "¿Querés que te cuenta que además soy profesor de tantra?".

Ya dueño de la atención, dejó su segunda recomendación. "El mejor libro de sexo tántrico es 'Tantra, el culto de lo femenino', y además tenés las ejercitaciones tanto para hombres como para mujeres", aconsejó, conocedor de tales tradiciones orientales.

"Hay tres tipos de sexo tántrico. Está el tantra blanco, ligado a las cuestiones espirituales. Es el más conocido, es mucho de miradas y conexión. Después está el sexo tántrico negro, que tiene que ver con la tierra y es 'bomba, bomba', como le pedían a (Sebastián Estevanez) en las novelas —ahí el hombre del copete bien peinado ya tenía rendidos a todos los comensales—, y el tercero, el tantra rojo, que es usar el sexo como un instrumento de dominación sobre el otro ser humano, algo abominable".

—¿Y cuánto más puede extender usted la eyaculación? —lo pinchó Andy.

—Mirá, en el tantra quien tarda menos de 45 minutos es considerado un eyaculador precoz.

—¿ Y vos? —se unieron el conductor y Tobal, picados por la curiosidad.

—Yo, digamos... A mí me dicen "vaca mala".

A esa altura, abundaban las carcajadas, las lágrimas. Faltaba aire para formular la pregunta que todos se hacían: "¿Por qué?". Por una vez, la pausa fue bienvenida.

Después del corte, llegó la respuesta. Sí, obvia. Y también irreproducible. Valga remarcar que el cuadro que suelen regalarle a uno de los invitados quedó en manos de Milei por fallo unánime.