Es un clásico en Duro de Domar, que Gisela Marziotta esté en desacuerdo con los ideales de su compañera, la rubia, Emilia Claudeville.
Pero, en esta oportunidad, Marziotta estuvo de acuerdo con Emilia y generó que la rubia tenga ganas de cruzar el estudio y comerle la boca de un beso.

Es un clásico en Duro de Domar, que Gisela Marziotta esté en desacuerdo con los ideales de su compañera, la rubia, Emilia Claudeville.

Pero, en esta oportunidad, Marziotta estuvo de acuerdo con Emilia y generó que la rubia tenga ganas de cruzar el estudio y comerle la boca de un beso.