Un libro titulado  Invocation à l’amour de 1825 contiene un extenso poema celebrando el sexo y las diversas posiciones sexuales. El poema es una especie de invocación llamado a Dios: "Padre de toda la raza humana y del placer. Amor, ven a llenarme con tu divinidad. Así podré a partir de tus poderes llamar a mis éxtasis". 

Sin una connotación religiosa o de un sexo pensando en términos reproductivos, el poema del siglo XIX  también invoca a las nueve hermanas del dios Apolo. 

Junto con el texto se encuentran los grabados que compartimos donde el placer está puesto en primer lugar con cierta picaresca y nada de prurito. 

 

 

"Desmayo de placer" (1825)
"Desmayo de placer" (1825)
"El feliz cálculo" (1825)
"El feliz cálculo" (1825)
"Los encantos de la masturbación" (1825)
"Los encantos de la masturbación" (1825)
"El amoroso bidet" (1825)
"El amoroso bidet" (1825)
"Las expectativas voluptuosas" (1825)
"Las expectativas voluptuosas" (1825)
"Sexo oral" (1825)
"Sexo oral" (1825)
"El vals del amor" (1825)
"El vals del amor" (1825)
"Éxtasis" (1825)
"Éxtasis" (1825)
"La posición feliz" (1825)
"La posición feliz" (1825)
"Los dos sementales" (1825)
"Los dos sementales" (1825)
"El tocador campestre" (1825)
"El tocador campestre" (1825)
"Estrella de vida" (1825)
"Estrella de vida" (1825)

 

 

Vía: Dangerous Minds