De acuerdo a los últimos relevamientos realizados por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) el 35% de los inscriptos en monotributo se encuentra en la categoría más baja, mientras que en el otro extremo, sólo 0,22% está anotado en la más alta.

Una pirámide que, para las autoridades impositivas, no refleja la verdadera economía de la mayoría de los inscriptos. El 5 de este mes de octubre cerró la posibilidad de recategorización que si bien fue catalogada como "record", las diferencias generaron sospechas en la AFIP. 

El criterio de Alberto Abad, titular de la AFIP, es considerar que los contribuyentes acceden más fácilmente a blanquear su situación cuando advierten que el Fisco ya tiene toda la información sobre sus movimientos.

 

 

 

 

En esta oportunidad hubo 572.000 contribuyentes que aceptaron cambiar de categoría (el 85% de estos casos lo hizo hacia arriba y el 15% pidió una más baja). La AFIP sospecha que dentro de los casi 3 millones de inscriptos hay una gran cantidad de monotributistas que disfrazan ingresos y tendrían que estar incluidos como autónomos, pagando IVA y Ganancias.

Hay 962.000 inscriptos en la categoría más baja (A), lo que representa 35% del total. En esta franja, el tope de facturación equivale a $ 7.000 al mes y el aporte mensual total es de $ 787.

En el otro extremo, en las categorías I, J y K (venta de bienes muebles), hay anotados apenas 6.000 contribuyentes (0,22% del total). Estas tres categorías corresponden a venta de bienes muebles y tienen un tope de facturación que arranca en $68.500 hasta $ 87.500 al mes.

Dentro de las categoría de prestadores de servicios la más alta es la H, que permite facturación de hasta $700.000 anuales ($58.333 al mes). La información de la AFIP para esta franja consolida también las categorías F y G, con niveles de facturación menores. Para los tres casos juntos el total de contribuyentes es de 400.000, que representan apenas 15% del total.

Fuente: Ámbito Financiero