A pesar de que tanto el Gobierno como el FMI se comprometieron a no afectar el gasto social hace muy pocos días, este viernes el Boletín Oficial informó un recorte por zona geográfica que afecta a buena parte de los argentinos más necesitados.

El decreto número 702/2018 modifica el régimen de asignaciones familiares -que comenzará a regir en septiembre- recortando el ingreso de más de 100 mil beneficiarios en provincias del norte argentino y la Patagonia, que apunta a recaudar más por la vía de los aportes de los empleadores.

Hasta ahora el monto que percibían los trabajadores en relación de dependencia como asignación familiar era de 1.578 pesos en el caso de los salarios más bajos, llegando a $3.407 para los registrados en Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y departamentos de Catamarca, Jujuy y Salta, entre otras regiones del país. A partir de que entre en vigencia la modificación algunos beneficiarios sufrirán un recorte de más del 50% de ese ítem en sus recibos de sueldo.

La nueva norma modifica el piso salarial desde el que se pueden percibir las asignaciones familiares, llevándolo de $200 a $2.816, y reduce el techo de de ingresos del grupo familiar para poder acceder al beneficio, reduciéndolo de $94.786 a $83.917 para el ingreso del grupo familiar o de $41.959 por cada uno de los aportantes, incluyendo sumas no remunerativas.

A partir del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el compromiso oficial fue no tocar el área social, sin embargo esta decisión impactará a un gran sector asalariado.