En una nueva entrega de ECONOMIA PARA TODOS, la integrante del Centro de Economía Politica Argentina (CEPA), Julia Strada, nos muestra un repaso de cómo se originaron los fondos buitres, como aumento el dinero que demandan y cuáles son las especulaciones con ayuda de la justicia de los Estados Unidos.

¿Qué son los Fondos Buitre?

Son capitales millonarios que arman fondos de inversión y se dedican a la compra y venta de bonos y acciones de países que están endeudados y que entraron en default, es decir, que están en quiebra porque ya no pueden pagar sus deudas.  Si bien el discurso de los fondos buitre sostiene que se preocupa por brindar “liquidez” o financiar a los países endeudados, en realidad sus ganancias provienen de un negocio de mala fe. Porque no comprar los bonos de los países endeudados, cuando estos países realmente necesitan la financiación sino que lo hacen una vez que entraron en quiebra y esto permite comprar los bonos mucho menor al valor nominal. Por ejemplo, si un bono tiene un valor nominal de 100 pesos, posteriormente a que el país entro de default o está en quiebra  ese bono puede llegar a valer unos 20 pesos, es en ese momento cuando los fondos buitres deciden ir a comprar los fondos de los países. Posteriormente, los fondos buitres, no aceptan negociar con estos países endeudados. Es decir, no aceptan las ofertas de restructuración de deuda que estos países plantean y por el contrario, deciden esperar años y años, algo que un bonista particular no podría hacer, recurrir a la justicia, encontrar jueces favorables y cobrar la totalidad de los bonos, más los intereses acumulados, es decir que si compraron los bonos a 20 pesos en lugar de su valor nominal (100 pesos) ahora van a pedir cobrar los 100 pesos más los intereses acumulados desde el momento que lo compró hasta el momento que efectúa la demanda contra el país.

El objetivo de los fondos buitres, que se autodenominan, fondos de inversión, es poder ganar juicios millonarios y para eso recurren a jueces que son representantes del sistema financiero internacional. El 70% de los bonos que hoy tienen los fondos buitres fueron emitidos por Argentina  en el año 2001, al momento del megacanje y el 30% restante sí fueron emitidos a mediados de los años ‘90.  Los bonos que hoy tienen los fondos buitre, con los cuales demandan a la Argentina, fueron comprados en el año 2008. Es decir, posteriormente al cierre del primer canje argentino en el año 2005 y en este sentido aprovecharon que el valor de los bonos era menor productor de haber quedado fuera del canje. Invirtieron, un capital original de de 428 millones de dólares, y hoy, el fallo de Griesa les permitiría cobrar por 1330 millones de dólares.

El caso del fondo buitre NML Capital, de Paul Singer,  un multimillonario estadounidense que aproximadamente invirtió  unos 49 millones de dólares, y hoy está demandando a la Argentina por 832 millones de dólares, lo que significaría un crecimiento de la ganancia del 1600% que es imposible de conseguir en cualquier actividad normal del capitalismo y que sólo se consigue a través de la especulación financiera.

¿Qué implica el fallo de Griesa y su ratificación por parte de la Corte de EEUU?

Recordemos que la  demanda, hoy,  de los fondos buitre es por 1300 millones de dólares. Ahora bien, estos fondos buitres, solamente representan el 1% de los acreedores argentinos, es decir, ni siquiera representan al 7% de la totalidad de los acreedores que quedaron afuera porque no quisieron entrar, tanto en el canje 2005 como el canje 2010. De cumplirse el fallo de Griesa y Argentina tener que pagar esos 1300 millones de dólares podría ser factible que ese fallo se extendiera al 7% restante que no entró a ambas reestructuraciones de deuda. Con lo cual, las demandas en contra de Argentina se incrementarían cerca de 15000 millones de dólares.

Si Argentina pagara esto en efectivo (como además sugirió Griesa en el fallo), esto significaría una reducción a la mitad de las reservas que no tenemos en el Banco Central. Con pocas reservas una economía es más débil. Queda expuesta a cualquier corrida cambiaria, que significa una compra masiva de dólares, una reducción de las reservas del banco central y luego una reducción  del valor del peso como la que ocurrió en enero último. Pero esto no termina ahí. Si Argentina le paga al 1%, y posteriormente eso se extiende al 7% de los acreedores, posteriormente también el 93% de los acreedores, que aceptó renegociar con Argentina, tanto en el 2005 como en el 2010 van exigir las mismas condiciones, porque trato en la jurisprudencia argentina como en la legislación norteamericana, a partir de la cláusula RUFO se establece la igualdad de trato para todos los acreedores.  Esto significaría que las demandas contra la Argentina sean por a 120 mil millones de dólares.

¿Cuál es el mensaje del fallo de Griessa para Argentina y para el mundo?

Como dijo Néstor; "Los muertos no pagan" y por eso Argentina se propuso primero crecer y luego pagar.

Por eso inició una de las restructuraciones de deuda más beneficiosas en su historia, primero con un canje en 2005 y segundo con un canje en 2010 y también un pago al FMI por 9.800.000.000 de dólares de una sola vez. Esto le permitió a la Argentina, tener más libertad para definir su política económica, sin condicionamientos externos.

En el capitalismo hay dos formas de acumular o de obtener ganancias:

Una es través de la producción de bienes y otra es a través de la especulación o de la economía financiera. El fallo de Griesa lo que hace es reafirmar esta última forma de acumulación, que tiene que ver con la compra de bonos basura a países endeudados y posteriormente su extorsión para el cobro de la totalidad.

Es decir, en el capitalismo ya no vale la pena producir, sino que lo único que vale es ganar a través de la especulación y cada día más el capital financiero presiona por imponer esta forma de ganar dinero.

El otro mensaje que el fallo de Griesa dirige al resto de los estados nacionales y particularmente a américa latina, es un castigo ejemplar para la  a Argentina y su política económica en sus últimos 10 años y también por liberarsede los condicionamientos externos a través del pago de la deuda.

No es posible efectuar restructuraciones de deuda, como las que hizo argentina; pagar y liberarse de los condicionamientos externos y menos aún sería posible iniciar un modelo que priorice el capital productivo y la redistribución del ingreso al interior del país.

Argentina ya demostró en distintas oportunidades que quiere pagar, es decir en primer lugar quiere poder pagarle al 93% de los acreedores que aceptaron la restructuración tanto en el 2005, como en el 2010 y asimismo ofrece condiciones similares  de pago a ese 7% que está afuera de ambos canjes.

Como dijo nuestra  presidenta Cristina Fernández de Kirchner "Queremos una negociación justa y equitativa"