El Papu Gómez, que disfruta de sus vacaciones en Dubai, jugaba al fútbol con su hijo en la playa, y a la hora de ir a buscar la pelota -con las dos piernas arriba- le pegó una tremenda patada que podría haberlo lesionado seriamente.

El mediocampista compartió el video a través de su cuenta de Instagram. “Pobrecito mi Bauti. Igualmente todo pelota. Jaja”, escribió.