Cuando solo faltaban 45 kilómetros para la llegada de la primera etapa del Tour de Francia, entre Brest y Landerneau, que duraba 97 kilómetros, se produjo una caída masiva en el pelotón principal.

Un fanático mostraba un cartel y este impactó en uno de los corredores del equipo Jumbo Visma, Tony Martin, quien venía segundo, lo que provocó el accidente.

Un grupo muy grande de los ciclistas se fueron al suelo y los que venían atrás se vieron obligados a parar porque se produjo una congestión y la ruta era muy angosta.