Macarena Sánchez Jeanney publicó en sus redes sociales un comunicado contundente donde anunciaba que no era más jugadora del club UAI Urquiza -actual campeón del fútbol argentino-, por lo que junto a un grupo de abogadas feministas decidió intimar a la entidad para que la reconozcan como profesional y que además, la Asociación Argentina de Fútbol "cese de su inacción al respecto". 

 

Maca Sánchez on Twitter

 

La joven jugadora oriunda de Santa Fe, que siempre que tiene una oportunidad de expresarse exige un fútbol feminista, disidente y profesional, habló con Diario Registrado y dijo que el pasado cinco de enero se comunicó con ella su director técnico anunciándole que la habían desvinculado y que la decisión era "futbolística". "Fue todo lo que me dijo", agregó. 

Macarena es una ferviente militante por los derechos y la igualdad de oportunidades de las mujeres, y en esta oportunidad quiere tomar esta situación "como algo positivo para empezar a forjar un fútbol femenino profesional y darle una nueva identidad". 

En el comunicado publicado en sus redes sociales, junto con los hashtag #FutbolFemeninoProfesional #FutfemProfesional y #SeVaACaer, pone en relieve la realidad de las jugadoras y trabajadoras del deporte. 

"Como es de público conocimiento, las jugadoras de fútbol en Argentina son sistemáticamente vulneradas en sus derechos como trabajadoras del deporte" y pone en relieve que su desvinculación se da justo "a mitad del Torneo de Primera División A 2018 - 2019, razón por el cual -Macarena Sánchez- no podrá ser inscripta por otra entidad hasta la apertura del libro de pases del próximo Torneo de Primera División A 2019-2020, dejándola sin trabajo, como mínimo, por seis meses". 

"Dichos mecanismos son una réplica exacta de aquellos utilizados para negar el reconocimiento de la relación laboral profesional de los hombres jugadores de fútbol, durante los años 30 en Argentina y que derivaron, con incontables luchas de por medio, en el reconocimiento de la profesionalización de fútbol masculino", reza en una parte el comunicado, comparando la situación actual de las mujeres con la que vivían los hombres antes de que el fútbol masculino fuera profesional.

Por último, la jugadora espera que la demanda "sea positiva" ya que espera "ser reconocida como jugadora profesional y como trabajadora de este disciplina". Además, agregó que su objetivo es "abrir las puertas a otras jugadoras y que no sea un beneficio propio, sino colectivo. A eso apuntamos, que el fútbol femenino tiene que ser profesional en su totalidad, no solo un par de jugadoras".