El tanto lo convirtió Jordy Stallard a los dos minutos del segundo tiempo. En ese instante, una "lluvia" de peluches cayó sobre el campo de juego del estadio Scotiabank Saddledome cumpliendo así con la costumbre conocida como "Teddy Bear Toss".

Este año se juntaron 28.815 muñecos, batiendo así un nuevo récord histórico para el club. Los peluches serán donados a 50 organizaciones benéficas que se encargaran de repartirlos a los niños más necesitados durante la víspera de Navidad.

El partido debió suspenderse por unos 40 minutos para limpiar el hielo y poder seguir jugando.