Con esta tecnología de avanzada, Marcelo Gallardo puede contar con información importante y planear en detalle su estrategia de juego.

Actualmente, el campo está dividido en 15 sectores. Bajo la tierra se colocaron sensores de medición que brindan información sobre distintos parámetros: salinidad, estado de la tierra y humedad. De este modo, solamente se riega en los sectores en los cuales es necesario.

Por otro lado, para agilizar la siembra y el trabajo de resembrado, el club compró un tractor con cono sembrador, con el cual mediante una sola carga se cubre toda la cancha obteniendo una ganancia de tiempo importante.

 

También adquirió lámparas de última generación que sirven para acelerar la fotosíntesis y favorecer en el crecimiento, cuidado y mejoramiento del césped en los sectores donde no hay luz solar. Esta misma tecnología se utiliza en grandes canchas del mundo, como el Camp Nou del Barcelona.

Por último, una verdadera perla: la “hammer type cist”, una máquina que golpea el campo de juego y determina qué dureza tiene. A partir de la información que brinda, los futbolistas puede saber qué botines son los apropiados para el partido. 

Pero esto no es todo: River planifica arreglar la circulación del agua en las fosas y cambiar las cañerías para la utilización de tres bombas, las cuales llevarán toda el agua directamente al río, evitando inundaciones.