Tras empatar sin goles ante La Equidad (de Colombia), el equipo paraguayo quedó eliminado en la definición por penales. El arquero Diego Novoa terminó siendo la figura del equipo ganador. Pero la particularidad no es esa, sino lo ocurrido con Bendrix Parra.

En el tercer penal de la serie, el volante venezolano intentó picar la pelota a lo 'Panenka', pero Novoa acertó la intención, se quedó en el medio del arco y detuvo el remate con el pecho. 

Fue un disparo displicente, que pudo haber sido un lujo, pero terminó en papelón y escándalo.

Días después, la directiva de Independiente Campo Grande exhibió su enojo contra él y apeló a una medida drástica. "Tomamos la decisión de sacarlo a Brendix Parra por la forma en la que pateó el penal que todos saben", expresó Eriberto Gamarra, presidente de Independiente, en una entrevista con ABC Cardinal (AM 730 en Asunción).

Entre las acusaciones, está la de perder una importante suma económica para el club. "Si pasábamos de fase cada jugador iba a tener una buena platita, 30 millones de guaraníes (unos 4.800 dólares) para cada uno. Ahora borrón y cuenta nueva", agregó Gamarra, furioso, que habló de una pérdida global del club de 200.000 dólares.

"Todos somos responsables por no pasar de ronda en la Copa Sudamericana pero es cierto que quedó un malestar en el grupo y lo culpan a él", insistió el presidente.