Leo corre, pasa la línea de la pelota, corta con falta. Foul cobra el árbitro. Pero desde el banco de Brasil hay quejas. Es Tite que reclama amarilla para Messi. Quizás tenga razón.

El 10 de nuestra Selección lo escucha y lo manda callar, le hace varios gestos.

Tras el partido, con triunfo 1 a 0 de Argentina, los periodistas brasileños le preguntaron por el cruce.

"Sólo me quejé porque se suponía que Messi debía recibir la tarjeta amarilla. El me mandó a callar, luego le dije a él que se callara. Y ahí acabó. No quiero responder eso para no generar situaciones. Pero es una situación de juego, es algo extraordinario", contestó el entrenador en conferencia de prensa. 

 

Y se quejó del penal que el árbitro cobró en favor de Argentina: "Para mí no fue falta de Alex Sandro sobre Messi. No fue penalti. Méritos para Argentina que ganó el Superclásico. Pero partidos como este, entre Brasil y Argentina, necesitan árbitros con experiencia".