Toulouse ganó sólo tres partidos en esta Ligue 1, acumula 12 puntos en 18 fechas y está en zona de descenso.

La derrota del último sábado frente al Reims (0-1) en condición de local que terminó de colmar la paciencia de sus hinchas, quienes se expresaron con insultos y pancartas, hartos de la falta de respuestas del plantel.

En este contexto, quien tomó la voz cantante fue el presidente Olivier Sandra. En primer término, criticó con dureza a los jugadores, a quienes los tildó de no estar a la altura de lo que el club demanda. Y, por otro lado, anunció una medida poco habitual: está dispuesto a devolverle el dinero de los abonos a aquellos hinchas que tomen la decisión de no ir más a ver al equipo dado que este último partido representó el cierre de la primera rueda en casa.

"Los que lo deseen pueden devolver sus abonos y les será devuelto el dinero", comenzó diciendo el pope una entrevista con el diario La Dépêche du Midi en la que el accionista mayoritario del club prometió que "desde el lunes, la gente que no quiera participar en la segunda vuelta podrá venir a devolver sus abonos y les será devuelto el dinero para la segunda parte de la temporada. Recuperarán su cuota".

"Ofrecemos un espectáculo que no es digno del precio pagado", reconoció antes de condenar la "violencia (que) nunca es una solución", cuando en la víspera una treintena de aficionados iracundos intentó acceder a su palco antes de ser dispersados por los servicios de seguridad. Pero, paradójicamente, quienes más cobraron fueron los players: "La actitud de algunos de ellos no se corresponde con comportamientos de profesionales".

 

 

 

 

Olé