En el clásico madrileño cuando el Atlético vencía momentáneamente al Real por 2 a 1, Diego Costa sufrió una falta que el árbitro Delgado Ferreira no cobró y amonestó al jugador por simular. Cuando Germán Adrián Ramón Burgos vio la amarilla a Costa se enloqueció de tal manera que parecía iba a "comerse" al juez del partido.

Burgos estaba sacado y Diego Simeone intentó calmarlo en primera instancia pero no pudo hacerlo, entonces tuvieron que intervenir siete personas para que el "Mono" no agreda al referí, entre ellos el jugador "colchonero" Arda Turan.