Es una historia que se repite año tras año. El club más problemático de todo el continente volvió a meterse en líos. Esta vez no fue por tirar proyectiles al campo de juego o atacar a los futbolistas rivales con gas pimienta. Fue muy lejos de casa. La Boca y Asunción están separadas por 1.262 kilómetros, sin embargo, allí estaban los violentos para hacer destrozos por toda la ciudad paraguaya.

La barra de Boca atacó los domicilios, negocios y a hasta a los ciudadanos de la capital de Paraguay. Por el hecho hubo 237 detenidos, entre ellos Rafael y Fernando Di Zeo, Mauro Martín y casi toda la primera línea de 'La 12'.

Esto se dio desde horas a momentos antes del inicio del partido que el 'Xeneize' le ganó a Cerro Porteño por 2-1, en el marco de la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores.

Por otro acto de indisciplina, el club de la Ribera está expuesto a ser nuevamente sancionado. La Conmebol analiza prohibirle a los hinchas ir de visitante en un hipotético cruce de cuartos de final (si pasa, va contra el ganador de Corinthians-Nacional). ¿Qué opinará Daniel Angelici al respecto?

 

 

"Antes del encuentro entre Cerro y Boca se produjeron disturbios entre hinchas. Fueron cuatro colectivos de aproximadamente 60 personas", contó Aldo Cantero, fiscal de Seguridad y Convivencia de Paraguay, en diálogo con Vorterix.

Además, detalló cuáles fueron los delitos cometidos: "Se bajaron de los micros, asaltaron a varias personas y a negocios. Robaron bebidas alcohólicas y rompieron vehículos. Las penas por los delitos que se les imputan podrían ser de hasta cinco años", expresó. Para cerrar, agregó que "durante el encuentro se ordenó la pesquisa de los ómnibus. Se secuestraron armas blancas, marihuana y bebidas alcohólicas".

 

 

La intención del fiscal es imputar a los jefes de 'La 12' y a otros cuatro barras identificados como cabecillas por actos de vandalismo. Tiene 24 horas para hacerlo: si no lo consigue antes de las 12 de la noche de este viernes no le quedará más alternativa que liberarlos. A excepción de esos seis, el resto de los detenidos están en condiciones de irse, aunque no recibieron el OK de Di Zeo: "Nos vamos todos juntos o no se va nadie", declaró uno de los líderes ante las cámaras de la TV paraguaya.