Este miércoles se cumplen 14 años de la jugada que marcará a fuego a Emanuel Ginóbili y a la Generación Dorada: la palomita del mejor jugador de básquet de la historia y uno de los mejores de la pelota naranja que no sea norteamericano. 

Los bases Alejandro Montecchia y 'Pepe' Sánchez, y el propio Manu, cuentan en el video cómo vivieron aquel momento único y glorioso. 

Ese 15 de agosto de 2004, la selección de básquet debutaba en los juegos olímpicos de Atenas justo ante el poderoso rival que le había arrebatado el Mundial dos años antes en Indianápolis. 

Serbia era el último campeón Mundial y parecía que los nuestros no podían volver a repetir la historia.

En contrario y contra todo pronóstico, en esa jornada se empezó a escribir la página más gloriosa de la historia de nuestro básquet, que una semana después se coronó campeón olímpico.

Tras una primera ronda con derrotas y dudas, la Generación Dorada venció en segunda ronda al local, la poderosa Grecia tras estar en desventaja todo el partido, al Dream Team -como dos años antes por primea vez- en semifinales, y a Italia en la gran final.  

La jugada, filmada por un argentino en la platea desde el ángulo opuesto

Manu a Serbia, otro ángulo