A la espera de su cumpleaños número ochenta, el próximo 28 de marzo, el siempre polémico escritor presentó su última novela titulada "Cinco esquinas" en Casa América, en Madrid. 

 

Lo cinco vértices de su nueva publicación de 314 páginas se asientan en el análisis del periodismo, Perú, el poder, la hipocresía y el erotismo. “Tal vez Roland Barthes tenía razón y los escritores siempre escribimos sobre un mismo tema y sus variaciones. La historia de los escritores, si se escarba un poco, es la historia de un solo tema”, reflexionó Vargas Llosa en la presentación de prensa.  

 

Como siempre, Vargas Llosa no le escapó a los temas de actualidad e incluso se refirió a su aparición en la revista Hola con Isabel Preysler. El autor del ensayo La civilización del espectáculo (2012) exclamó: “A mí no me gusta estar ahí. Aparezco por razones de tipo personal. ¿Qué tendría qué hacer para no aparecer? Si me da la receta la asumo”. 

 

“Ahora tengo la experiencia desde dentro. Los periódicos descienden en sus tiradas mientras Hola, solo en España, imprime un millón de ejemplares, sin contar las revistas de los otros países”, reflexionó el escritor y agregó:  “Hay millones de personas que siguen ese tipo de material. Quieren la vida en rosa, ver a los ricos, la gente con fama...quieren soñar, esa era una función de la literatura". 

 

También planteó que "Es un problema cultural serio de este tiempo. Hay que afrontarlo de manera más creativa y no con bromas con gente que es una víctima”.

 

Cinco esquinas

“¿Había despertado o seguía soñando?” es la pregunta con la que se inicia la nueva novela de Vargas Llosa. Un thriller donde el erotismo da lugar a la reflexión sobre el poder y la sociedad peruana. Durante un año el escritor trabajó en un archivo word al que llamaba nuevanovela.doc hasta que finalmente con espíritu flâneur llegó hasta él en un paseo por un barrio limeño. 

 

 

Foto: Morgana Vargas Llosa

 

 

La historia crea un "fresco" de los últimos meses del Perú bajo el primer mandato de Alberto Fujimori. A partir de una escena erótica se inica el resquebrajamiento de la democracia donde el poder, la hipocresía y el cinismo ganan terreno.