¿Qué es arte? parece ser la pregunta que queda flotando de manera solapada bajo la anécdota de color de una obra exhibida en un museo que fue confundida con basura.

No es la primera vez que ocurre pero en esta oportunidad "Dónde podríamos ir a bailar esta noche" de las artistas Sara Goldschmied y Eleonora Chiari tuvo un final en bolsas de residuo, que cómo la mujer que las barrió separó para reciclar, fue posible volver a instalarla.

Uno de los hechos más conocidos que remiten a esa pregunta flotante fue cuando en 1917 Marcel Duchamp expuso un mingitorio en el museo de Nueva York al que tituló "La fuente". En ese entonces también la sociedad se dividió sobre si eso que estaba exhibido en un museo era o no arte; si su sóla exhibición en tal ámbito le daba caracter de obra.

La fuente fotografiada por Alfred Stieglitz en el 291 después de la exposición de 1917 de la Sociedad de Artistas Independientes.

 

La directora del museo, Letizia Ragaglia, explicó a los medios que “la empleada en cuestión era nueva y se le había pedido limpiar la habitación en la que había tenido lugar la noche anterior la presentación de un libro. Cuando llegó y vio todas esas botellas de champagne vacías en el piso del foyer, pensó que esa era la habitación que había que limpiar".

 

Así limpiaron la instalación

 

También ocurrió, en 2001, que la obra del millonario artista inglés Damien Hirst fue barrida y tirada a la basura.

 

Era una instalación de ceniceros sucios, periódicos apilados, botellas, tazas de café abandonadas y  esparcidas por la galería de arte Eyestorm, en Londres.

 

 

Hubo personas que parodiando la fábula del "rey está desnudo" señalaron que debían promover al encargado de la limpieza como crítico de arte.