Nathan Sawaya, de 42 años,   es un constructor de arte;  no esculpe la piedra, madera u otro elemento, sino que utilizando los famosos ladrillos de juguete crea formas que van desde una simple fruta hasta el esqueleto de un Tiranosaurio- rex.  

Sawaya cuenta que fue una decisión difícil la de dejar de lado su carrera profesional pero cuando notó que no sólo era un hobby sino que podía vivir de hacer lo que realmente disfrutaba decidió poner manos a la obra. 

 

 

 

El gran paso fue cuando armó su propia web que al principio funcionaba como galería virtual y cuando comenzaron a llegar pedidos con "¿Podés construir esto para mí?" pudo empezar a financiar obras más grandes e incluso ¡su vida! sin tener que trabajar como abogado.

 Sus esculturas generan fascinación entre niños y adultos que ven en su arte el aspecto lúdico de la infancia.