La tía sacó los zapatos y se los mostró. Eran unos hermosos zapatos negros, de punta redonda y suela de cuero. Roque leyó la inscripción de la caja. "Zapatos Guante" decía. Luego tomó el zapato que la tía le ofrecía.
- Te van a quedar grandes, pero no importa. Poneles algodón, no un poquito sino mucho, para que haga presión.



Así con el simple acto del "ofrecimiento de ponerse los zapatos de un muerto" Ricardo Romero nos ingresa en el mundo de Roque Rey, uno de esos personajes que cuando el lector termina la novela siente que está vivo, que es posible en el mundo real. Romero tiene la particularidad de saber contarnos una historia, y no es tarea fácil.

Uno puede narrar eventos, situaciones, estados de ánimo pero no siempre encuentra el tono y la escritura correcta para darnos a conocer una historia posible de niñez a adultez en el marco de tramas y personajes que descollan. La madre abandónica, la huída de la casa de sus padres, un cura parricida, un grupo de música con trajes turquesas, el amor de una gitana, la familia artificial, la muerte de Perón, la dictadura y una morgue que cierra un círculo con zapatos todo eso-  y mucho más-  es la "Historia de Roque Rey" (editada por Eterna Cadencia).

El lector puede verse sorprendido por el volúmen del libro. Sí, es largo pero ¿qué historia de vida no es larga? Es una escritura que nos trae las pausas de la vida pero también las acciones de las propias decisiones y el entorno de las relaciones humanas que modelan y forman la vida que transcurre.

El amor, cierto sentido de la aventura, la religión, el morbo, el sexo, la supervivencia  son particularidades que se entremezclan en la trama de una historia que atrapa no sólo por su devenir sino por una escritura madura y vibrante.

Conversamos con Ricardo Romero que nos cuenta como nació "Historia de Roque Rey".

- Hay muchos momentos iniciáticos en la novela, los zapatos, el traje turquesa, la toma constante de decisiones ¿hubo algo iniciático en vos para escribir esta historia?

- Ricardo Romero (RR) Sí, hay un momento cuando Roque sale con los zapatos del tío muerto. Esa fue la primera imagen que tuve, alguien que se pone los zapatos de un muerto. Y después,  tratando de ver quién es este personaje fui uniendo ese primer momento hasta llegar al final cuando usa los zapatos de los muertos de la morgue. Por otro lado, quería escribir una novela en la que podía tomarme todo el tiempo para conocer el personaje. La novela tiene muchos momentos iniciáticos por que en la vida uno tiene muchos de esos momentos. La vida nos va iniciando permanentemente.  Desde el título lo marco: es la historia de Roque Rey.

- Me llamó la atención Roque Rey,  vos Ricardo Romero ¿Por qué tantas erres?

RR- (Risas) Salió así- Además Roque es el segundo nombre de mi viejo, y después descubrí que Inés, el personaje que termina con Roque, es también el segundo nombre de mi vieja.

- Muy Freud... esto de papá, mamá, fetiche de zapatos

RR- (Risas) No. Creo que lo que hay ahí son todas las cuestiones que se unen en el capítulo "El amor según el tío Pedro", ahí están mis ideas sobre el amor. No hay un trauma, sino que fue lindo descubrir esas continuidades.

-En otra entrevista dijiste que La historia de Roque Rey es una novela sobre el amor  ¿por qué elegiste apuntar a ese sentimiento?

RR- No quise escribir sobre el amor, esas cosas surgen, nacen, ocurren. Siempre hay temas que vuelven una y otra vez. Y me parece que si voy a contar la historia de alguien es inevitable que tenga que pensar de qué manera ama, qué cosas entiende por amor, quién es la persona que ama con él. El amor es algo tan amplio, es inevitable no hablar de eso... o no intentarlo.

-¿Cómo surgió en tu cabeza esa imagen de ponerse los zapatos de un muerto?

RR- Es una idea bastante vieja,  me vino acompañando muchos años y un día empezó a unirse con otras cosas y empezó a salir.  Los zapatos son una prenda muy particular, como por ejemplo todas las teorías del zapatero que pensé para esta novela fueron surgiendo solas. Yo viví esta novela como varias novelas juntas que se van transformando. Las dos primeras partes tienen un andar más amable, más luminoso.

- Los cambios se dan por que es la historia de un niño que va creciendo y el avance hace que los personajes tengan más matices...

RR- Sí, el mundo de Roque crece aunque si bien por momentos se achica hasta el momento de la morgue que aparece Natalia que es otra novela.

- ¿Cómo fue escribir acerca de la relación entre Roque y Natalia una menor de 13 años?

RR- La verdad es que una vez que apareció el personaje, fue una escritura muy intensa y fluida. Los personajes secundarios son los que terminan de armar una novela, Roque solo no podía sostener todo, Los espectros, el padre Umberto, Gallardo, el colorado, el zapatero. Todos esos personajes permiten que Roque sea muchas personas más.  Roque está solo en la morgue, que era el momento en donde la novela se podía ir a la mierda (risas). Cuando uno llega a esa parte de la trama uno se pregunta ¿qué va a pasar?. Yo ya había ido en otras oportunidades para el lado de lo sobrenatural, me gustó que en este caso no ir para ahí sino que empiece esa relación entre Natalia y Roque.

- En la entrevista que te hizo Patricio Zunini dijiste que querías recuperar la fiebre por la lectura ¿A qué te referís con eso?

RR- Yo trabajo de editor, muchos de mis amigos son editores, escritores, periodistas, trabajan en el medio; convivimos con la escritura. El riesgo que corremos al leer tanto es perder la capacidad del asombro, el entusiasmo. Y cuando te querés poner a leer por puro placer, a veces cuesta. A veces no fluye tu lectura, uno se vuelve impaciente, uno no le tiene tanta paciencia a los libros. Cuando yo empecé a leer con esa fiebre en la adolescencia, yo leía (Fedor) Dostoievski y leía esas primeras 200 páginas, me las devoraba; pienso en "Los demonios", esas páginas le daban sentido a todo lo demás, y a mí me encantan esos libros que te obligan a salirte de tu tiempo. Obviamente disfruto de textos cortos, pero me gusta mucho más esos textos que me obligan a salirme de lo cotidiano.

- Es atípico el volúmen de páginas de Historia de Roque Rey si se lo compara con la narrativa contemporánea publicada que tiende a ser mucho más breve, aunque imagino que la persona que tiene el hábito de la lectura no creo que mida el texto por páginas.

RR- No te creas, el que más desconfía de un libro de 500 páginas es el que tiene el hábito de la lectura. ¿Qué me vas a ofrecer para sentarme a leer tanto? Si uno piensa en el best seller suelen tener 700 páginas.

- Sí, pero es una lectura como "de taquito", más ligera, pura acción e Historia de Roque Rey no es una trama ligera.

RR- No, yo no pretendía algo ligero, si una lectura que fluyera.

- Facilita la lectura que sean capítulos cortos. Eso genera pausas...

RR- Claro, hay una cuestión de ritmo, de música...

- Hablando de música ¿cómo surgieron estos personajes de Los espectros con ese traje turquesa imposible? (Los espectros son un grupo de música que está de gira por el interior del país y que adopta a Roque como un miembro más)

RR- Soy de Paraná y ese tipo de grupos existían, no son de mi época puntual pero yo les ensañaba basquet a los hijos de integrantes de ese tipo de grupos de música. Una vez que yo los vestí de traje turquesa todo giró a partir de eso.

- Un personaje que en un primer momento no parece tan prominente es el padre Umberto, uno se figura que surge como recurso para que Roque pueda salir de Paraná y después empieza a ganar una voz especial que se replica en las cartas. ¿Hay algo de su historia que conecta con Roque y su madre ausente? ¿Por qué elegir la voz de las cartas?

RR- Me resulta difícil quedarme con esto de "elegir", hay cosas que se imponen.  Cuando supe que había cartas que escribía Umberto en algún momento tenían que estar. Son un complemento a la existencia de Roque, confluyen. Incluso la editora me decía "son todos huérfanos en esta historia". Los personajes tienen una orfandad marcada. Hay un momento en el que Roque está cerca de la locura y confluye con Umberto en la iglesia de Barracas, se unen en una carta que aparace cien páginas antes.


- Siendo editor, ¿en qué momento dijiste este es el final de la novela?

RR- Nos hemos vuelto por el trajín en lectores de paso, el colectivo, las esperas. A mí me gustan las lecturas que implican buscar un espacio extra en el día, que no me alcance con los 40 minutos de viaje al trabajo. Que me obligue a sentarme en un bar, en mi casa. El punto final surgió desde el principio, la novela está escrita linealmente. Yo garabateé algunas cosas pero tardé en encontrar el modo sobre cómo empezar y después fluyó. El fragmento final lo escribí al final.

- Pareciera que es una novela escrita por alguien mayor...

RR- ¿Me estás diciendo viejo?

- No (risas) pero la manera de ser de los personajes, de Roque Rey marca un grado de madurez literaria, no como algo negativo sino como algo más que positivo. Bueno esto ya no es una pregunta.

RR- Roque desde que es chico tiene cierta perplejidad ante el mundo que va mutando, pero que nunca desaparece. Es contemplativo. Está acostumbrado a mirar la vida como desde el lado de afuera. Él "no tiene nada para decir pero tiene mucho para contar".

- Forma parte de su instinto de supervivencia como personaje...

RR- Se está haciendo solo, incluso cuando él empieza a reconocer esta idea de intemperie. Él nunca deja de percibir la artificialidad de los espacios, sus tíos, los espectros, Mariana, Inés y Natalia, él sabe que es algo que armó que puede desaparecer.

***

"Historia de Roque Rey" es una novela de viaje, no sólo por el avance constante de sus personajes sino por la pulsión de ir hacia algún lado físico y espiritual en la contemplación de la propia vida.  Romero, no defrauda al atrapar y generar esa "fiebre por la lectura" por la que tanto brega.

Presentación de Historia de Roque Rey Eterna Cadencia Editora - Martes 15 de julio a las 19 hs- Honduras 5574. CABA

Ricardo Romero: Nació en Paraná  en 1976. Es licenciado en Letras  Modernas por la Universidad de Córdoba y desde 2002 vive en Buenos Aires. Fue director de la revista de literatura "Oliverio" entre 2003 y 2006 y actualmente es editor de Gárgola Ediciones, donde dirige la colección "Laura Palmer no ha muerto" y de Negro Absoluto. Publicó libros de cuentos "Tantas noches como sean necesarias" (2006) y las novelas "Ninguna parte" (2003), "El síndrome de Rasputín" (2008), "Los bailarines del fin del mundo" (2009) "Perros de la lluvia" (2011) y "El spleen de los muertos" (2013).