Fue "Hojas de Hierba"( 1855) que convirtió a Walt Whitman (1819–1892) en uno de los autores fundacionales de la poesía norteamericana. Sin embargo el reciente hallazgo de la primera novela del autor provocó gran revuelo en el circuito literario no solo por haber sido olvidada desde hace 165 años sino también por contener "pistas" de los poemas que luego aparecerían reunidos en el libro que el escritor revisó y corrigió hasta su muerte. 

El diario The New York Times, en su edición del 13 de marzo de 1852, se hizo eco de la novela por entregas ‘Vida y aventuras de Jack Engle’ publicada por un anónimo en el un diario rival.  Una historia melodramática al estilo de Charles Dickens en la que no faltaba un huérfano, un abogado sin escrúpulos y otros giros folletinescos de una trama que intentaba mostrar cómo era la vida neoyorquina en ese momento. 

 

El breve aviso del N.Y. Times que despertó la curiosidad de Turpin (publicado en 1852)

 

A partir de la revisión de archivos y de la mención en The New York Times fue como Zachary Turpin- un estudiante de la Universidad de Houston- logró encontrar y recopilar cada una de las entregas de la novela olvidada de Whitman que ahora será publicada completa por el sitio de internet 'The Walt Whitman Quarterly Review' y en forma de libro por la Universidad de Iowa.

Uno de los máximos expertos en Whitman, el catedrático David S. Reynolds, estima que el valor de la obra se encuentra en observar cómo un periodista  llegó a convertirse en el "autor del verso libre sensual, filosófico, y salvajemente experimental y totalmente inclasificable de Hojas de hierba".

 

 

El escrito de puño y letra de Walt Whitman para una de las entregas de la novela "Jack Engle"

 

En vida, Whitman renegó más de una vez de sus primeros trabajos e incluso no hizo mención a la existencia de esta novela que ahora encontró Turpin. Para el escritor se trataba de "trabajos toscos y juveniles". 

El estudiante de Houston también halló en 2016 "Manly Health and Training", una especie de tratado de autoayuda que el autor de ‘Canto a mí mismo’ publicó en 1858 en The New York Atlas.

Fuente: Agencias