La tumba de Vincent van Gogh y la de su hermano Theo requieren "urgentemente ser restauradas", según informaron desde la Organización sin fines de lucro que se encarga de preservar el paso- y el descanso eterno- del pintor por la comunidad de  Auvers-sur-Oise.

Vincent van Gogh pasó los últimos setenta días antes de su muerte en esta ciudad francesa ubicada al noroeste de París. Durante su estadía, hasta julio de 1890,  pintó un lienzo al día donde se dibujaba a sí mismo rodeado por el apacible entorno. 

Las autoridades locales esperan recaudar más de un millón de euros para conservar no solo las tumbas del pintor y su hermano sino también muchos sitios que forman parte de su historia y arte como la iglesia de  Notre-Dame-de-l’Assomption. 

 

 

 

Después de una fuerte tormenta en Octubre de 2015, el techo de la iglesia construida en el siglo XIII- que fue pintada por Van Gogh y que actualmente se conserva en Musée d’Orsay en Paris—posee goteras y corre riesgo de desplomarse, 

Desde el Gobierno estatal accedieron a contribuir con  €600,000 para las reparaciones pero se espera que el resto llegue a partir del crowfunding internacional que lanzaron desde la comunidad. 

Además, desde el Instituto que se encarga de proteger la vida y obra del pintor indicaron que  las tumbas de ambos hermanos están en severas condiciones tras las intensas lluvias que tuvieron lugar durante varios meses. 

"La estructura del cementerio permite recibir entre 5 mil a 10 mil personas por año pero actualmente recibimos unos 250 mil. Es el cementerio más visitado en Francia después de Père Lachaise [en Paris]. Las personas vienen y terminan con sus pies sumergidos en agua", plantearon desde la comunidad.