"Hoy recogí el pasaporte", ha sido su lacónico comentario en Twitter junto a una fotografía de él con el documento que recibió miles de comentarios invitándolo a visitar distintas ciudades del globo.

"Felicidades Ai Weiwei. Pero tener un pasaporte no significa que puedas salir de China libremente", escribió su amigo abogado de derechos humanos Liu Xiaoyuan. Sin embargo, Sin embargo, Ai, informó que la policía no le ha impuesto "ninguna condicional adicional o advertencia" antes de devolverle el documento.

El artista nació en 1957 en Pekín y es autor del célebre Estadio Nacional de Pekín, conocido como El Nido. En 2011 las autoridades chinas le requisaron su pasaporte por un proceso de fraude fiscal que fue interpretado por muchos como   una represalia por su activismo. Sus críticas a las violaciones de los derechos humanos en su país le han valido calificativos como los de "enemigo público" y "criminal".

El disparador de la polémica con las autoridades chinas fue cuando en 2008 hubo un terremoto en la región de Sichuan en donde  se derrumbaron escuelas mal construídas. El artista solicitó voluntarios vía internet para organizar brigadas de búsqueda de los nombres de los niños, que las autoridades se negaban a difundir.

Ai, que suele utilizar las redes sociales habilmente, reunió activistas, intelectuales, artistas y voluntarios para conocer los nombres de los estudiantes. Con los nombres realizó piezas de arte contemporáneo en homenaje a esos niños hasta que fue detenido por "fraude".

El nido en Pekín

Estuvo 81 días retenido e incomunicado por la policía hasta que, una vez puesto en libertad, se le prohibió salir no sólo de China, sino incluso de su ciudad y se le exhortó a que limitara al mínimo sus declaraciones a la prensa internacional, aunque no por ello ha dejado de conceder entrevistas.

 

Incluso en el 2012 se realizó un video, con apoyo de Amnistía Internacional, que circuló fuertemente en redes sociales entre artistas para pedir por la libertad de Ai.

 

 

Entre sus últimos trabajos se destaca la exposición que organizó en la antigua prisión de Alcatraz (San Francisco, Estados Unidos), que montó a distancia por la prohibición de salir del país. Además mantiene el hashtag #FlowersforFreedom en el que todos los días postea la imagen de su canasto de bicicleta con flores esperando volver a circular por el mundo como un hombre libre.