Esta semana Diario Registrado visitó el Hospital Interzonal Evita, ubicado en Río de Janeiro 1910,  en el municipio de Lanús, y se encontró con un panorama atroz. El subsuelo inundado y con agua negra, paredes sucias, malos olores, consultorios destrozados, arreglos mal hechos y mugre por todas partes.

Según estimaciones que logró averiguar este medio, hay un faltante del personal que se agudizó en los últimos tres años de gestión macrista y que ronda el cuarenta por ciento.

 

"Peligro biológico" "Descartador de agujas y cortopunzantes", se lee en las cajas que están tiradas al costado.
Una parte del techo de la sala de espera se vino abajo sobre los asientos.
En otorrinolaringología el cielorraso se cayó por completo.
Los baños sucios y en mal estado
Uno de los consultorios externos
Paredes sucias en el área de pediatría
Un pañal usado y basura al costado de la escalera.
Arreglos mal hechos, mugre y falta de criterio estético
Pintura descascarada en escaleras

 

Lo peor es el subsuelo

El subsuelo está inundado de manera permanente. Una bomba saca el agua que ingresa por las napas, pero no da a basto. Es un criadero de mosquitos, cucarachas y lauchas. Sus malos olores llegan hasta la planta baja. En días de calor el olor es insoportable. 

 

El subsuelo tiene agua de manera permantente. El agua filtra por las napas y por los techos cuando llueve. Hace 25 años que está inhabitable.
Una de las habitaciones del subsuelo. Antes se usaban de vesturio de enfermería.
Una bomba saca el agua para que el problema no sea mayor.