Dos imágenes retrataron este jueves los movimientos de la oposición en la Provincia de Buenos Aires. Por un lado, el acto del intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi junto a la senadora Cristina Fernández de Kirchner. Por el otro, la foto del mandatario de Merlo y titular del PJ Bonaerense, Gustavo Menéndez, con el diputado Diego Bossio en Casa Rosada. 

Arranquemos por lo sucedido en el sur del conurbano. Un día después de su primera intervención en el Senado, Cristina junto a diputados nacionales de la Provincia (aunque sin Scioli, ni Espinoza) fueron hasta Avellaneda para respaldar al intendente Jorge Ferraresi, quien se declaró en rebeldía con la gobernadora María Eugenia Vidal.

 

 

 

 

El acto que se llevó a cabo en el Anfiteatro abierto del parque Domínico, contó con un público casi exclusivamente local, que hizo el aguante bajo un atardecer caluroso. Allí se anunció que Avellaneda dará un aumento paritario del 30% a los municipales, número que triplica el pretendido por Nación. Además se incorporarán cien trabajadores nuevos en 2018 y el eventual pase a planta permanente de todos los contratados. "Para que a nadie se le ocurra el día de mañana que se pueda precarizar a los trabajadores", enfatizó el Jefe comunal. 

El alcalde confirmó así que no acatará el ajuste fiscal que la Gobernadora busca imponer en los municipios de toda la Provincia. "Algunos estaban firmando el pacto, nosotros tenemos indepedencia económica, el fondo del conurbano es para los alcahuetes", dijo en tono crítico con propios y ajenos.  

A su turno, la ex Presidenta dejó un mensaje importante: "Voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para que el 10 de diciembre otro argentino esté en Casa Rosada". El gentilicio resulta ser el calificativo más amplio que se le podría aplicar para quien podría reemplezar a Macri en el Sillón de Rivadavia. No dijo peronista, ni kirchnerista, ni radical... Argentino.

Lo que también que quedó plasmado en el acto fue la ausencia de intendentes. Mientras Ferraresi aplica frenos a las ambiciones de la Gobernadora, salvo contadas excepciones, los jefes comunales peronistas están dispuestos (y necesitados) para firmar papeles y recibir los billetes.

Vale recordar que los intendentes armaron un bloque propio en la legislatura Bonaerense que acompaña con la mano alzada (o dando quórum) las que requiere Vidal como fue el caso la adhesión de la Provincia al pacto fiscal. Es una situación homóloga a la que sucede en el Congreso de la Nación. Un sector enfrenta las medidas, el otro aprueba. Es PJ y Unidad Ciudana. 

 

 

 

 

La otra foto de la jornada se produjo en Casa Rosada y el protagonista es Gustavo Menéndez. El jefe de Merlo y flamante presidente del PJ Bonaerense, junto a su aliado de Lomas, Martín Insaurralde, visitaron al ministro del interior Rogelio Frigerio. Podría decirse que es una foto más de tantas que ha dejado el ala dialoguista del peronismo. Sin embargo, otras dos presencias le subieron el precio al encuentro. La de los diputados Diego Bossio y el randazzista Eduardo 'Balli' Bucca.

Menéndez busca sumar a Florencio Randazzo y a Sergio Massa. El sucesor de Fernando Espinoza pretenda una amplia unidad del peronismo que hace tiempo está fragmentado. Sin embargo, la convivencia de los exministros con Cristina en un mismo espacio parece imposible. ¿Pero y si la ex Presidenta se quedara en Unidad Ciudadana? La expectativa del merlense y también de la Senadora, es que PJ y UC se 'complementen'.

"Cristina está trabajando fuertemente en Unidad Ciudadana. No van a venir al peronismo independientes o radicales desencantados. Y nosotros decimos que otros peronistas o dirigentes sindicales no van a ir a Unidad Ciudadana pero sí al PJ", explicó anoche Menéndez. 

Ambos sectores de la oposición se construyen de manera antagónica pero complementaria. ¿Podrán llegar todos juntos al 2019 o las tensiones entre unos y otros volverán a detonar la unidad peronista? Por lo pronto, cada uno trabaja por su lado.