La preservación de la biodiversidad debe quedar por escrito en el Acuerdo de París, es el pedido de la gorila Koko a los representantes del mundo que están reunidos en esa ciudad para tratar el crucial tema del calentamiento.

La gorila Koko es casi única en el mundo: se trata de un animal que puede comunicarse con los humanos a través del lenguaje de señas, y una vez informada sobre lo está en juego en la cumbre de París, sus reacciones fueron grabadas.