Avi Loeb, máximo astrónomo de Harvard, la universidad más prestigiosa de Estados Unidos y el mundo, se encuentra elaborando una teoría desde 2018 que ha causado gran revuelo en su entorno académico. La misma insiste en que el ser humano no está solo en el universo.

El científico está convencido de que una nave alienígena ronda alrededor de la Tierra. Esta teoría surgió en 2017 luego de que el astrónomo Robert Werylk descubriera a Oumuamua, un objeto interestelar captado por el telescopio Pan-STARRS 1, cruzando el sistema solar a 30.000.000 kilómetros de la Tierra.

 

El Oumuamua fue captado por el astrónomo Robert Werylk en 2017

 

"Puede ser una sonda enviada intencionalmente a la vecindad de la Tierra por una civilización alienígena", dijo a la revista de divulgación The Astrophysical Journal Letters cuando comenzaba a desarrollar la hipótesis.

Loeb cree que se trata de “una nave extraterrestre, o al menos una parte de ella, que está volando en este momento por la órbita de Júpiter”, según le mencionó al diario The Washington Post.

De todas maneras, esta hipótesis cayó muy mal entre los astrónomos más prestigiosos del mundo. "Oumuamua no es una nave alienígena. Y los autores del paper insultan la honestidad científica por el solo hecho de mencionarlo", dijo Paul M. Sutter, astrofísico de la Universidad Estatal de Ohio. "A veces escribes un papel sobre algo en lo que no crees en absoluto, solo con el propósito de sacarlo", dijo por su lado Katie Mack, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

 

 

Para la mayoría de sus colegas, Oumuamua es tan solo un pedazo de roca que quizás fue eyectado como resto de una estrella que explotó hace millones de años o un cometa congelado. Sin embargo, en lo que sí coinciden es en el hecho de que se mueve demasiado rápido para lo que conoce la biblioteca astrónoma.

Esta es una de las cuestiones que empujó a Loeb a escribir su teoría. "Su comportamiento significa que no puede ser, como se imagina comúnmente, un grupo de rocas con forma de papa larga", dijo el científico y desafió: “si alguien me muestra evidencia en contrario, entonces de inmediato daré marcha atrás".

Loeb señaló que no le importa lo que piensen los demás: "lo peor que me puede pasar es que me liberen de mis tareas administrativas, y eso me dará aún más tiempo para concentrarme en la ciencia. Todos los títulos que tengo, puedo devolverlos. De hecho, puedo volver a la granja".