La causa que abrió Cecilia Pando contra la revista Barcelona se encuentra en estado de juicio y reabre el debate por la libertad de expresión.


“No nos burlamos de ella como madre o esposa, sino que satirizamos una cuestión de ella que tiene que ver con su militancia política en defensa de los genocidas”, explicó Ingrid Beck, directora de la revista.

En el año 2010, Cecilia Pando que se encadenó pidiendo la libertad de los genocidas de la Dictadura.

“A partir de ese acto público hicimos la contratapa, ella se sintió ofendida y humillada porque decía que eso le traía perjuicios a su familia y pidió que levantáramos la edición”, señaló Beck.


Los medios hegemónicos, que han puesto a trabajar a todo su equipo de abogados para frenar una ley democrática, nada han hecho para interceder en este caso, donde verdaderamente se le pretende cercenar la posibilidad de utilizar un recurso para dar a conocer una opinión.


“Aunque (Pando) lo plantea como un agravio civil y pide plata, para nosotros esto es un tema de derechos”, dijo la periodista.

Para la directora de la revista Barcelona, esta demanda judicial la ve como la posibilidad de  “defender la libertad de expresión, y defender la sátira como forma de expresión”.