Sociedad // Periodismo

La respuesta de María O'Donnell a la nota de Carlos Barragán

10:09 | Aquí, el descargo de la periodista a partir de la nota "Las pautas del periodismo independiente", que el miércoles último publicó en Diario Registrado el panelista de 6,7,8. Continuará...

De la Redacción de Diario Registrado // Viernes 07 de enero de 2011 | 10:09

Nota de Barragán: Maria O´Donnell me envió este mail a raíz de la nota que ustedes ya sabrán. Sabiendo que quienes leémos esta página somos gente tendenciosa, oficialista, y muchas veces fervorosa, les pido que los comentarios se hagan con el mayor respeto y sin ataques personales. Creo que todos nos merecemos tener nuestras discusiones sin lastimarnos.

 
Estimado Barragán.  Antes que nada, una primera aclaración: yo también te aprecio y no creo que tu opinión sea una opinión comprada, porque puedo disentir sin acusar al otro de ser un mercenario.

Y si pudieras o quisieras publicar esta respuesta en el mismo medio donde escribiste tu nota (sólo te pido que sea sin edición), yo estaría agradecida (de mi parte la haré circular)

Insisto en lo que ya dije: 6,7,8 es un instrumento de la propaganda del Gobierno.

Lo mismo, exactamente lo mismo, afirmó Horacio Vertbitsky y no leí ni escuché que le respondieras en lugar alguno.

Aunque somos cada vez menos, aún creo en el periodismo independiente, y con esto no quiero decir objetivo. Nadie es objetivo.

Pero el periodismo, si no tiene independencia del poder de turno, no es periodismo. Es propaganda.

No estoy inventando nada nuevo: en palabras que no recuerdo en forma textual ahora, Gabriel García Márquez decía que el periodismo tiene que ser la mosca en el oído del poder.

¿Es 6,7,8 la mosca en el oído del Gobierno? No lo creo... (¿hará falta argumentar?).

Pero tampoco está concebido como tal, y de ahí su éxito. Es obvio que está pensado y editado con otro objetivo. Objetivo que puede ser muy válido para un Gobierno en un contexto en el que los medios son parte de la batalla política, pero no es un fin periodístico el que persigue. 6,7,8 otra cosa y por eso deja fuera del programa cualquier tema que pueda dañar al gobierno (una nota al margen: en ese sentido, creo que la incorporación de Nora Veiras es interesante porque plantea matices)

Luego, ¿No te parece curioso que PPT tenga dos programas en un canal que recibió 70 millones de pesos en un año (un monto que representa el 70 por ciento del total asignado a los cinco canales de aire), siendo que ese canal viola la ley de medios que este gobierno promulgó y que ustedes tanto defendieron como la panacea? Es un canal que no cumple con los cupos de producción nacional. Financiamos con fondos públicos un puñado de programas nacionales y luego las latas extranjeras que dominan la programación. Extraño caso de subsidio a la producción extranjera en un canal con licencia del Estado nacional.

A ustedes que tanto siguen la aplicación de la ley de medios, ¿no les parece algo reprobable?

¿Y Hadad, que tiene muchas más radios de las que autoriza la ley? Tampoco merece mención.

¿Y Moneta, que compró varias radios juntas, muchas más de las permitidas, aún después de la sanción de la ley?

¿No son estos temas interesantes para 6,7,8? ¿O Clarín es el único medio para criticar por sus prácticas?

¿No te merece ninguna reflexión que el premio para Canal 9 por violar la ley de medios sean 70 palos?

¿No será el premio que recibe porque hay programas de PPT que le hacen propaganda al Gobierno?

Vos mismo decís que gracias al Gobierno, ustedes están en un canal público: pequeña gran contradicción: si es un canal público, si funcionara como un canal público, el Gobierno no lo podría programar.

Pero claro, el Gobierno no le interesó regular la publicidad oficial ni sacar una ley de medios públicos, iniciativas que promueven esas mismas ONG que tanto usaron para avalar la ley de medios. Toman la parte que les conviene.

Finalmente, y a título de aclaración personal: si además de leer la columna de Sirven te tomaras el trabajo de leer mi libro, verías que trata en extenso el tema de los auspicios y de los periodistas empresarios, y de la falta de independencia que esto representa, incluso cuento cómo se usa la publicidad privada, y la publicidad oficial, con la forma de auspicios en programas de cable sin rating para ganar el favor de periodistas que trabajan en grandes diarios. Por esta razón, no me siento tocada en nada cuando decís que de estas cosas no se habla en lo que ustedes llaman medios hegemónicos. Humildemente, estuve entre las pioneras al plantear estos temas.

Otro de los capítulos del libro habla sobre la publicidad en vía pública, y tiene una investigación que promovió una causa judicial que significó el procesamiento de José Pepe Albistur, por pautar en medios de su propiedad (es decir, por estar a ambos lados del mostrador) Albistur se fue del gobierno, pero nunca los escuché hablar de ese tema tampoco en Canal 7.

Por mi parte, la investigación hizo que señor Albistur, cuando era aún un funcionario poderoso, pidiera en una instancias muy alta que me echaran de mi trabajo. Esto fue antes de que estallara el debate por la ley de medios, cuando el Gobierno no tenía problemas con Clarín, y te puedo asegurar que no era fácil ni gratis abordar estos temas. Yo no descubrí el tema de la publicidad oficial ayer ni durante la discusión por la ley de medios.

Afectuosamente,

María.



personalizar
Elegí otra ciudad para mostrar en la página principal: