En noviembre de 2014 la actual gobernadora, María Eugenia Vidal, visitó la fábrica de golosinas que produce la Vauquita en Trenque Lauquen como parte del incio de su campaña y sostuvo allí que el mensaje del macrismo es "que se puede salir adelante". Sin embargo, esa misma planta, ahora que la alianza Cambiemos impuso la suba de tarifas está al borde del cierre. 

 

 

A través de uno de sus ejecutivos la empresa dio a conocer que no sabe cómo enfrentará los próximos meses tras recibir un incremento en sus impuestos que al menos triplica los valores del año pasado.

Lo particular del caso es que la compañía, en la actualidad bajo control de Interlink SA,disminuyó la utilización de insumos como el gas natural. 

Sin embargo, Vauquita debió abonar una última factura de ese servicio por valor de $132.000 siendo que en el primer semestre de 2015 abonaba a razón de $32.000.

 

 

"Los metros (cúbicos) de gas que utilizamos son menos que los del año pasado. Para esta fecha en 2015 teníamos un consumo de 33.600 centímetros cúbicos y ahora nos vino 33.090. Tenemos que pagar $132.000 siendo que en meses anteriores pagábamos $30.000 o a lo sumo 32.000", explicó Guillermo Guzmán, directivo de la firma.

En declaraciones al noticiero local Noticias 12, el ejecutivo precisó que en concepto de consumo de electricidad la firma pasó de pagar $10.000 mensuales a los $27.000 actuales. 

"Nos vino así, de golpe. Teníamos un costo de gas y luz de $60.000 y nos vino casi el triple. Se pagó todo pero no sé cómo vamos a hacer en mayo o junio, que es cuando consumimos más", sostuvo.

Guzmán expresó que, a la par de la suba de costos, la compañía enfrenta un claro retraimiento en la demanda de su principal producto. 

"No podemos ubicar una Vauquita. No nos queremos achicar, no queremos trabajar ni producir menos, pero se complicará para cobrar los haberes", se lamentó.

La firma elabora a razón de 52.000 tabletas por día de su golosina más tradicional. También comercializa un amplio portafolio de alfajores y chocolates. 

De cara a lo que viene, una posibilidad es que los empleados de la empresa comiencen a percibir la mitad de sus salarios. 

"No sé hasta cuándo vamos a aguantar", reconoció Guzmán. Con Buenos Aires como principal mercado, Vauquita es una empresa fundada hace más de 30 años en el oeste bonaerense. 

De origen familiar, es reconocida por una barra de dulce de leche a la que bautizó con el nombre de la firma. Este último deriva de una variación de la palabra "vaquita". En su momento, la letra "u" adicional fue colocada para evitar conflictos de registro de marca.

La compañía bordeó la quiebra en 1985 a raíz de préstamos impagos. Ya a principios de los 90 la compra a manos de Interlink SA la salvó de la desaparición.