En Argentina cuenta hasta el día de hoy con seis especies de animales en estado crítico de extinción y sus principales causas son la intervención humana en su ecosistema natural.

Según informa Noemí Cruz,coordinadora de Greenpeace, el 'estado crítico de extinción' incluye las especies que han mostrado una fuerte caída en los últimos 10 años, 3 generaciones, fluctuaciones, disminución o fragmentación en su rango de distribución geográfica, o una población estimada siempre menor que 250 individuos maduros", explica a Infobae. 

 

 

Por ejemplo,el Yaguareté es una de los animales en grave peligro de extinción, habita desde Estados Unidos hasta la Patagonia argentina,pero actualmente solo ocupa entre un 10% y un 15%. En Argentina se encuentra en Salta, Jujuy, Formosa, Chaco, Santiago del Estero y Misiones, y sin una prevención correcta, podrían desaparecer en los próximos 50 años. 

"En la Selva Paranaense la conservación de la especie se encuentra en una situación crítica. La pérdida de hábitat, la caza ilegal de animales silvestres y los conflictos con animales domésticos son las principales amenazas de la población de yaguaretés. Según estudios realizados en los últimos años, se cree que en la Selva Paranaense viven unos 50 individuos", aseguraron especialistas de la organización Vida Silvestre.

 

 

También dentro de las seis especies en grave peligro, están los venados de las pampas,y la transformación de su habitat en manos del hombre tanto en campos ganaderos como de cultivo, dejó a esta especie prácticamente sin espacio donde vivir. Además de las enfermedades transmitidas por el ganado vacuno, como también la caza furtiva. 

Actualmente se pueden observar algunos especímenes en cuatro provincias argentinas: la Bahía Samborombón en Buenos Aires, en el centro-sur de San Luis, en Corrientes en los campos del Aguapey y los Esteros del Iberá, y en el norte de la provincia de Santa Fe, en los Bajos Submeridionales.

"La última población de la provincia de Buenos Aires está seriamente amenazada. Hoy quedan apenas 1500 venados de las Pampas en la Bahía Samborombón. Estamos ante la urgencia de actuar ya para salvar a los últimos venados bonaerenses", declararon miembros de la fundación Vida Silvestre.

 

 

Otra especie son los "monos aulladores rojos" que se encuentran entre las más grandes selvas tropicales de Latinoamérica. En el territorio argentino se pueden visualizar bien al Norte.

Las amenazas más comunes de esta especie se deben a la caza, la pérdida de hábitat y la deforestación de su hogar.

 

 

Después se encuentra el "cardenal amarillo" y se encuentra en el centro de Argentina,al sur de Brasil y Uruguay, habita en bosques abiertos, sabanas, matorrales y estepas arbustivas. Y la culpa de su extinción es la destrucción de su hábitat. 

"En nuestro país y a nivel internacional, las poblaciones de estas aves han sido categorizadas como especie en peligro de extinción. Las causas que la llevaron a esta clasificación han sido: la destrucción de su hábitat por la explotación maderera y la extensión de la frontera ganadera agrícola y la venta ilegal como ave de jaula por su canto y plumaje vistoso", subrayaron especialistas de la fundación Temaiken.

 

 

Y los últimos dos son, la chinchilla del altiplano y el zorro pitoco.

El primero es una especie de roedor de los Andes de Chile, Perú, Argentina, Bolivia y su peligro radica en su valiosa y lujosa piel que generó la reducción masiva y gradual de su población. Se estima que hay un total de 2.500 y 11.700 en toda la extensión de su territorio y continúa en constante descenso.

Mientras que el Zorro pitoco habita en Misiones y es una especie adaptada a vivir en selvas tropicales densas de centro y Sudamérica. Su pelaje es el principal causante de su desaparición masiva actual. Otros factores pueden ser la destrucción de la selva y la alteración de sus cuencas hidrográficas.

 

 

Fuente: Infobae