El gobierno aceptó la contrapuesta de los trabajadores y las trabajadoras del CONICET, y así lograron extender por todo un año las becas de posgrado del total de los investigadores afectados por el conflicto desatada a partir del recorte del presupuesto para el sector.

 

A su vez, estipularon que la comisión, sugerida por el gobierno para reubicarlos en organismos y dependencias del Estado, también incluya la posibilidad de incorporarlos al propio CONICET. 

 

Por tanto, los 508 trabajadores, que estuvieron a punto de perder su estipendio lograron una prórroga del mismo por 12 meses.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotos: Valeria Dranovsky