El piso de la Facultad de Medicina de la UBA tiene 16 pisos, pero las autoridades tuvieron que adoptar medidas extremas para seguir en actividad.

Por eso los ascensores solo los podrán tomar aquellas personas que tengan movilidad reducida, y el resto deberá subir por las escaleras.

A través de una resolución también se informó que ya no se encenderá la caldera que calefacciona y tampoco se permitirá el uso de aires acondicionados.

Estas disposiciones se toman para hacer frente al brutal ajuste que dispuso Javier Milei contra las universidades públicas a pesar de su excelencia y por el aumento desmedido de los servicios.