Estamos acostumbrados a las terribles acusaciones que lanza la diputada, pero casi siempre terminan igual: en la nada misma.

Esta vez, se despachó contra la complicidad de los medios y la justicia electoral, quienes supuestamente encubren fraudes electorales desde hace años según los intereses mediáticos.

¿Pruebas? La chaqueña no necesita argumentos sólidos para lanzar acusaciones, pero muchas veces sus ataques dejan vestigios. Hasta en su señal amiga se rían de ella.