Cuando Cristina denuncia que hay una persecución sobre todo el kirchnerismo utilizando espías que volvieron justo cuando Macri empezó a gobernar el país de “ustedes los argentinos”, algo debe saber. Cuando Agustín Rossi que fue ministro de defensa denuncia tareas de inteligencia ilegales sobre los dirigentes kirchneristas, algo debe saber. Algo está pasando porque la abogada de José López resulta ser una extraña ex candidata a vicepresidenta de ese señor Mussa, que se candidateó varias veces a la presidencia de la nación y siempre sacó cuatro votos. Un hombre que se dedicó –todos estos años- a presentar denuncias como que Cristina había asesinado a Néstor de un balazo, y decenas de denuncias de ese mismo tenor. Digo, esa abogada tan cercana al archirrecontra enemigo de los K –Mussa- ahora defiende a José López. Los servicios hacen magia. El macrismo, vanguardia de la derecha continental, podría avanzar sobre el kirchnerismo haciendo política. Pero lo que realmente quieren es avanzar sobre la política, y semejante objetivo sólo se consigue con violencia y persecución. 

Clarín resignifica las palabras. Antes utilizó el fonema Boudou para significar corrupción, robo, vicio, degradación, envilecimiento, ridiculez y demás. Hoy logró que la letra K o Kirchnerismo, que hasta hace un tiempo todavía debía agregarle un adjetivo para degradarlo, ya funcione como un adjetivo en sí mismo. Kirchnerismo en Clarín hoy es sinónimo de delito y corrupción, y no necesita adjetivarlo. Mientras tanto Cristina nos cuenta que en Santa Cruz había unos policías metropolitanos, la policía gestada por Macri (según él mismo contó con el auspicio de las embajadas de EEUU e Israel), que no se sabe qué estaban haciendo allá mientras alguien dejó una patada de borceguí estampada en la puerta rota de la casa de los padres de Néstor. Acá Gabriela Cerruti cuenta con claridad qué estaban haciendo los metropolitanos: tareas de inteligencia para Bonadío que todavía es juez. Estas banditas andan por el país persiguiendo kirchneristas. Ayer la policía disparó contra trabajores de una empresa recuperada en Martínez. Lastimó a muchos, llevó detenidos a varios y tres de ellos estuvieron algunas horas desaparecidos. 

Macri es un peligro para todos nosotros. Nuestra principal tarea en estos días es cuidarnos y cuidar a Cristina. No hay acción política más importante que esa: atravesar con ella, todos, indemnes, enteros, saludables y en libertad esta cacería que recién empieza. Sin angustias, sin paranoia, pero sin ingenuidad ni descuidos. Este gobierno no respeta las garantías democráticas, y nos lo hizo saber desde el primer momento cuando encerró a Milagro Sala. Nos quieren asustados, pero de lo único que tenemos que tener miedo es de permitirles que nos proscriban. Debemos estar muy juntos porque si no nos cuidamos entre nosotros nadie nos va a cuidar, y cuidarnos es reunirnos, charlar, contenernos y estar tranquilos. A la violencia, a la persecución, a las provocaciones hay que responderles con conciencia política y con templanza militante. 

Los quiero mucho.

Carlos Barragán