La dantesca escena tuvo lugar en un poblado muy apartado de Brasil, en zonas de litoral, donde atraparon a un abusador mientras violaba a una niña, según informó cronica.com.

Sin mediar juicio, atacaron al sujeto, le golpearon hasta dejarlo inconsciente y luego llevaron adelante un castigo de otras épocas: lo ataron y dispusieron sobre una laguna atestada de peces carnívoros.

Se trata de un sector en el que hay un círculo de seguridad, que previene a la gente de las pirañas. Allí lo colgaron cabeza abajo, y las alimañas devoraron su cabeza hasta los hombros, dejando al descubierto su cráneo.