Jonathan Zurbel, de 42 años, oriundo de Nueva York, adoptó a Samson, un gato de raza Maine Coon, ya que a su hermano le era imposible cuidarlo por sus horarios de trabajo. Los años fueron pasando hasta que el hombre se dio cuenta que no se trataba de un felino común y corriente: con 4 años pesa 12 kilogramos y mide 1,2 metros de largo.

 

 

 

 

"Samson es un gato muy dulce pero difícil, que encaja muy bien con el término gigante apacible", señaló Zurbel, dueño de Samson, quien asegura "no es gordo o con sobrepeso, sino un fuerte gato robusto de Husky".

 

 

 

 

Samson, como cualquier otro gato, le gusta acostarse por cualquier parte de la casa, acurrucarse junto a los humanos y le encantan los masajes en la barriga y jugar a buscar cosas. Además, el felino despierta a su dueño todas las mañanas para jugar un poco antes de que Jonathan se vaya a trabajar.

 

 

 

 

El récord Guinness actual del gato más grande del mundo es de Stewie, que falleció en 2013 y medía a 1,22 metros de largo.