El fiscal general de Brasil, Rodrigo Janot, acusó al presidente Michel Temer por corrupción, obstrucción de la justicia y actuar junto con el senador suspendido Aecio Neves a favor de interrumpir el avance de la investigación de la operación anti-corrupción Lava Jato.

La acusación forma parte del expediente sobre la delación del grupo frigorífico JBS y de la investigación aceptada por el Supremo Tribunal Federal, cuyo contenido fue liberado hoy por la alta corte.

El juez de la corte Edson Fachin aceptó la denuncia para abrir una investigación contra Temer, quien ayer negó la renuncia al cargo.

El expediente agrava la crisis política en Brasil, porque JBS tenía una relación con los políticos y la financiación ilegal de los partidos como la de la constructora Odebrecht.

 

 

En tanto, los jefes de las tres Fuerzas Armadas se reunieron con el presiente de Brasil, Michel Temer, para analizar la coyuntura de la crisis política generada en los últimos días y afirmaron su "estricto apego" a los dictámenes constitucionales.

La reunión fue organizada por el ministro de Defensa, Raúl Jungmann, en una jornada cargada de rumores de renuncia del presidente Michel Temer, acusado por el fiscal general de la República de corrupción, obstrucción de la justicia y asociación ilícita.

"En la reunión fue destacado el estricto apego de las Fuerzas Armadas a los dictámenes constitucionales", informó un comunicado divulgado en las últimas horas por el Ejército.

El jefe del Ejército, general Eduardo Villas Boas, quien condecoró a Temer hace dos semanas al celebrar el día en homenaje a su fuerza, reafirmó -dice el comunicado- que "la actuación de la fuerza terrestre tiene como base los pilares de la estabilidad, legitimidad y estabilidad"